martes, 6 de noviembre de 2012

SOLUCIONARIO DEL EXAMEN DE NOVIEMBRE.2ºBC


1. El Proceso de Hominización en la Península Ibérica: nuevos hallazgos.
 La Prehistoria es el período de tiempo que transcurre desde la aparición del hombre en la Tierra (hace unos 5 millones de años) hasta el descubrimiento de la escritura (en Mesopotamia y Egipto, hace unos 5000 años). Es el período en el que se completa el proceso de hominización, es decir, la secuencia cronológica evolutiva que culmino con la aparición de la especie Homo. Para tratar de conocer este proceso, los prehistoriadores y arqueólogos estudian la evolución de los restos fósiles humanos y los instrumentos y restos que aparecen a ellos asociados en los yacimientos arqueológicos. Este proceso se caracteriza por la vertebración vertical del esqueleto, por modificaciones en las formas dentales y por una ampliación de la capacidad craneana.
Hay acuerdo general en que la hominización se inicia en África. Los Australopithecus, los ejemplares más antiguos datados en torno a hace 5-6 millones de años, evolucionaron hacia el Homo Habilis hacia 2.400.000 años. El Homo Habilis es la primera especie humana.
En adelante, el panorama de la evolución se hace cada vez más complejo. Dos especies posteriores el Homo Ergaster y el Homo Erectus comenzaron a emigrar hacia Europa y Asia.
Los primeros restos humanos en la Península Ibérica se remontan a hace más de 800000 años. 
Los restos humanos más antiguos se han encontrado en la Sima de los Huesos (1974) y en la Gran Dolina (1996) de la sierra de Atapuerca en Burgos. 
Las dos últimas especies del género Homo que aparecieron en el territorio peninsular fueron el Homo Neandertalensis, con una antigüedad de unos 95000 años y el Homo Sapiens hace unos 35000 años. 
 En el Neolítico nacen la ganadería y la agricultura, probablemente importadas, apareciendo los poblados (hombre sedentario). En la Edad de los Metales (cobre, bronce, hierro) surge hace unos 7000 años con la utilización de estos materiales para confeccionar útiles, también nacen la rueda, la vela y el arado.
 A parte de Atapuerca, otros hallazgos peninsulares son: Nerja, Lisboa, Cueva de Morín en Cantabria y las pinturas rupestres de Altamira (Cantabria).
2. El legado cultural de Al-Andalus:
La vida intelectual y artística en Al-Ándalus alcanzó cotas muy altas respecto a la Europa cristiana. Se mantuvo un estrecho contacto con el resto del mundo musulmán, y  fue la  vía de trasmisión a Occidente del pensamiento y ciencia griega y de gran parte de la hindú. Ej: difusión de la numeración hindú, con el 0.
La religión islámica marcó la cultura.
La expansión árabe y la peregrinación a la Meca hizo que los geógrafos hicieran libros de viajes, como los del ceutí Al Idrisi (s.XII): El Libro de Roger.
Desde el  Califato hubo un esplendor cultural, con un clima de gran libertad intelectual propiciado por califas como Abderraman III y sobre todo, Al-Hakam II.
El poeta e inventor Ibn Firnas descubrió el secreto de la fabricación del vidrio.
El desarrollo cultural continuó en la época de los  taifas gracias al mecenazgo.
Sevilla fue famosa por sus poetas empezando por su rey Almotamid; Zaragoza por sus astrónomos; Toledo por sus científicos.
Los almorávides y almohades limitaron el pensamiento. En el siglo XII destacan tres grandes figuras de la medicina y filosofía: los musulmanes Abentofail y
Averroes, y el judío Maimónides. Los tres pretendieron conciliar el pensamiento aristotélico con sus concepciones religiosas.
En el reino Nazarí de Granada gran actividad cultural, destaca Ibn Zamrak, cuyos poemas decoran los muros de la Alhambra.
La creación litraria alcanzó un gran desarrollo, tanto en verso como en prosa.
Ibn Hazem (s.XI), poeta, escribió  El collar de la paloma.  Ibn Jaldun (s.XIV) 
historiador, escribió la Introducción a la Historia Universal).
En  filosofía destaca  Averroes (s.XII), autor clave para que la obra de Aristóteles llegara Europa, así como el judío cordobés Maimónides.
La cultura andalusí avanzó en el  terreno científico. Sobresalieron las matemáticas y la medicina, donde alcanzó gran fama Abulcasis (s.X) autor de
una enciclopedia médica y quirúrgica.
Destaca también la arquitectura con ejemplos como la mezquita de Córdoba o
el alcázar-palacio de la Alhambra.
3. Manifestaciones Artísticas de los reinos cristianos de la Península Ibérica:
Durante  los  siglos  XI  y  XII  se desarrolla  en  toda Europa  un  sistema  artístico  que llamamos “románico”. Independientemente de donde esté su origen, a España llega a través del Camino de Santiago, lo mismo que  el pensamiento  y los gustos europeos, llevado por los que hacen el “camino”. Pero también jugó un papel importante el interés de los monarcas de los diferentes  reinos  por  establecer  monasterios  benedictinos  que constituyeron  un  ejemplo  de construcción. El arte románico es un arte predominantemente religioso en el cual la arquitectura es el aspecto fundamental, la escultura y la pintura, con contenido simbólico y didáctico,  sirven para decorar la “casa de Dios” que se hará siempre de piedra para evitar que pueda sufrir daños. La utilización de este material, no solo en las paredes sino también en los techos o cubiertas, representó un gran reto para estos constructores. Emplearon arcos de medio punto y bóvedas de cañón que necesitaron para su sujeción muros muy gruesos, reforzados exteriormente, y que no permitían   abrir  nada  mas  que  pequeñas  ventanas  alargadas,  de  manera  que  el  interior permanecía en penumbra y allí los fieles sentían la presencia del Dios juez al que debían esperar con temor. En España los edificios son, en general, de pequeñas dimensiones pues las poblaciones eran igualmente pequeñas. Tan solo la catedral de Santiago de Compostela es una construcción de proporciones importantes  acorde al hecho de ser la tumba del Apóstol,  hacia donde se dirigían los peregrinos.
A  partir  de  siglo  XIII  llega  el  gótico,  por  el  mismo  camino  que  anteriormente  el románico, y todo el cambio de mentalidad que lo había producido. Al contrario que el románico es un arte burgués, es decir urbano, no solo tiene edificios religiosos sino también civiles, necesarios para la vida en la ciudad. Los más representativos serán las catedrales, construidas con la aportación económica de todos los habitantes de la ciudad además de la propia jerarquía eclesiástica. Lo más significativo es la idea de la “luz” símbolo de Dios. Cambia el sentido estético. Los edificios son altos y luminosos, el muro se aligera con grandes ventanales, para ello las cubiertas serán de crucería y los arcos apuntados u ojivales. En España  se conservan grandes catedrales del siglo XIII, León, Burgos, Toledo….y también edificios civiles como las lonjas. Los últimos edificios góticos se edificarán en siglo XVI. La escultura y la pintura siguen siendo un complemento de la arquitectura, pero, sin perder su valor simbólico, van a ser naturalistas en la medida que la naturaleza es la obra de Dios.
4. La Organización Económica y Social de Al-Andalus:
La Economía
La España musulmana supuso importantes cambios en el terreno económico.
En la  agricultura los musulmanes impulsaron la práctica del  regadío, con novedades tan significativas como la noria, al tiempo que difundieron cultivos como los cítricos, el arroz, el algodón o el azafrán. No obstante, los cultivos principales de las tierras hispanas siguieron siendo los mismos que en la época
romano-visigoda: los cereales, la vid y el olivo.
En la ganadería, el descenso de la cabaña porcina por la prohibición coránica, se compensó con el desarrollo del ganado ovino o equino. La apicultura vivió un desarrollo espectacular.
En la minería sobresalió la extracción de plomo, cobre, cinabrio y oro, que se obtenía del lavado de diversos cursos fluviales.
La producción de  manufacturas se desarrolló fuertemente, en especial la producción textil, en la que destacaron los brocados cordobeses  o los tejidos de Zaragoza. La cerámica, las armas, la fabricación de papel y de vidrio, y el trabajo de las pieles y los metales preciosos tuvieron presencia en las ciudades de Al-Andalus.
En cuanto al comercio, actividad muy elogiada en los propios textos coránicos, se vio favorecido por la acuñación de dos tipos de monedas, el dinar de oro y el dirhem de plata, y por la densa red viaria heredada de tiempos romanos. El comercio interior se efectuaba en el zoco de las ciudades, donde ocupaban un puesto privilegiado los bazares, centros en los que se vendían productos de gran calidad. En los zocos también había  alhóndigas, centros que servían para almacenar mercancías, así como para alojar a los comerciantes que venían de fuera.
Al-Ándalus mantuvo también un intenso comercio  exterior, tanto con los restantes países islámicos como con la Europa cristiana. Exportaba, ante todo, productos agrícolas (aceite, azúcar, higos, uvas), minerales y tejidos, e importaba especias y productos de lujo del Próximo Oriente;  pieles, metales, armas y esclavos de la Europa cristiana; y oro y esclavos negros procedentes del territorio africano de Sudán.
La Sociedad:
Aunque la mayor parte de la población de Al-Andalus vivía en el medio rural, las ciudades tuvieron una gran importancia, algo que contrastaba fuertemente con el panorama de la España cristiana durante los siglos VIII al XI.
Las ciudades andalusíes se desarrollaron en su gran mayoría a partir de las existentes en los tiempos romano-visigodos. Pero los musulmanes también crearon ciudades nuevas, como Almería, Madrid o Calatayud. Córdoba, que en la época califal, llegó a contar con más de 100.000 habitantes, cantidad muy considerable en aquella época.
En la cúspide de la  sociedad andalusí estaba la  aristocracia (jassa), en su mayor parte integrados por familias de origen árabe, aunque también figuraban en ella algunos linajes de ascendencia visigoda. Este grupo social poseía grandes dominios territoriales y la ocupaba los altos puestos en la administración. En el otro extremo de la sociedad se hallaban las  clases populares (amma), formadas por artesanos modestos y labriegos, en su mayor parte bereberes del Norte de África y muladíes.
También existió lo que podríamos denominar una clase media, formada esencialmente por los mercaderes.
En Al-Andalus había esclavos procedentes de Europa oriental y del centro de
África. Hay que destacar, por último, la evidente situación de inferioridad que padecían las mujeres en con respecto a los hombres.
Los  hispanovisigodos se dividían en  muladíes (los más numerosos) que eran cristianos convertidos al Islam (y así no pagaban el dimni o tributo) y  mozárabes, cristianos muy arabizados(empeoran sus condiciones cuando llegan los imperios norteafricanos a Al-Andalus). También había  judíos, generalmente en las ciudades con oficios especializados (médicos, prestamistas, etc.). Había esclavos. Inferioridad de la mujer.
5. Diversidad cultural: cristianos, musulmanes y judíos:
Durante  la Edad Media, a la vez que la guerra y el enfrentamiento, tuvo lugar la coexistencia y la fusión entre las tres culturas y religiones presentes en la península: la cristiana, la musulmana y la judía.
Hasta el siglo X, la España islámica fue culturalmente muy superior a los reinos cristianos. Sólo los monasterios, como el de Ripoll o Sahagún, preservaron y trasmitieron la cultura mediante la copia y conservación de libros. 
En el siglo IX tuvo lugar un hecho clave: el descubrimiento de los restos del apóstol Santiago. Nació así la Ruta Jacobea de peregrinación. El Camino de Santiago se convirtió en una ruta clave en la difusión cultural. Llegaron modelos literarios, como los cantares de gesta, y estilos artísticos, como el románico y el gótico. La influencia cultural también tuvo lugar en sentido contrario y las aportaciones culturales de los reinos cristianos hispanos y la influencia de la cultura hispanomusulmana llegaron al resto de Europa. 
A partir del siglo XI se inicia un fuerte desarrollo cultural paralelo a la formación de las lenguas romances: castellano (Cantar del Mio Cid, 1207), gallego, portugués, catalán-valenciano. En el s. XIII aparecieron las Universidades (Salamanca, 1218).
El puente cultural entre mundo islámico y cristiandad fue la prestigiosa Escuela de Traductores de Toledo que alcanzó su apogeo con Alfonso X el Sabio     (s. XIII). Allí colaboraron cristianos, musulmanes y judíos que traducían del árabe al latín y, luego, directamente al castellano. La Escuela fue muy importante en la difusión en la península y europea de las obras científicas, filosóficas y literarias de griegos, romanos y orientales.
COMENTARIO DE FUENTE HISTÓRICA:




Explica el contenido:
  Se trata de un mapa histórico de la Península Ibérica, encuadrado dentro del período de la conquista de Hispania por los romanos. En la zona Noroeste y Suroeste del mapa observamos la distribución de los pueblos Celtas (Galaicos) , Celtíberos  e Íberos (Lusitanos) y cuando fueron conquistados por los romanos (ejemplo 137 a.C los Galaicos) en la zona Mediterránea y Sur-Sureste  aparecen las ciudades importantes y su conquista (Toletum 193 a.C), la conquista también se colorea, respetando estas zonas (color naranja los territorios conquistados hasta el 197 a.C., color amarillo los conquistados hasta el 29 a.C y en tono violáceo hasta el 154 a.C.), percibimos, del mismo modo un tono más claro para Astures y Cántabros que se conquistó entre el 26 y el 19 a.C. Las flechas rojas delgadas marcan la dirección de las distintas campañas romanas (por ejemplo: la Campaña de Carthago Nova en el 2009 a.C. iniciada desde Valentia), finalmente se hace la distinción entre las campañas lusitanas (flechas rojas gruesas- ejemplo la del 152 a.C.) y las campañas del caudillo lusitano Viriato, como nombre destacado de oposición a los romanos, también se marca la del asedio a Numantia como el más destacado  y a un general romano: Escipión que será el que lleve a cabo esta campaña.
Contexto Histórico: Teniendo en cuenta lo explicado en los contenidos, este mapa se enmarca en la Conquista de Hispania por los romanos (La conquista de la Península Ibérica por Roma se inició con la Segunda Guerra Púnica)
(219-201 a.C.)- siguió la campaña de Catón en 195 a.C. para reprimir las sublevaciones indígenas, las guerras contra los lusitanos (Viriato), la conquista de Numancia en 134 a.C. (centro y oeste) y finalizó con las guerras cántabro-astures dirigidas por Augusto y que finalizaron en el año 19 a. C. (norte).
 Tras la conquista se iniciará el proceso de Romanización que es la asimilación cultural de los modos de vida romanos (latín, derecho romano y su religión) por parte de los pueblos indígenas. Los principales focos de romanización fueron las ciudades; sus principales difusores los soldados y los comerciantes
 La Península Ibérica pasa a formar parte de un gran imperio, con una administración civil y militar y una explotación económica dirigidas por Roma.


EXAMEN 2: MAPA DEL REINO VISIGODO:
Explica el contenido: El mapa presentado es histórico y en concreto trata de la conquista de la Hispania Romana por parte de los Visigodos, con la consiguiente formación del Reino Visigodo de Toledo. Observamos como los visigodos parten del Sur de la actual Francia (reino entonces de los Francos) entorno a Narbona y Tolosa (esta última ciudad y Barcino (Barcelona actual) hay un movimiento de relación (flecha discontinua), de Narbona a Barcino sólo es de invasión, formando un territorio que llega desde Narbona (y territorios más al Norte) hasta el Sur de Tarraco. Desde Tolosa los visigodos llegan hasta Caesaraugusta (Zaragoza de hoy en día) y de allí atravesando el Ebro y el Júcar hasta Hispalis (cerca de Sevilla) y de aquí por Emerita (Mérida) hasta Toletum (Toledo) con ello se completa la conquista de las principales ciudades de las provincias romanas Citerior y Ulterior, al Norte (en el Alto Ebro) y Noroeste –territorio de otro pueblo bárbaro que había invadido la Península Ibérica, los Suevos-, y Corduba al Sur, serán conquistados por el rey visigodo Leovigildo (573-586). En los extremos Sur y Norte, se encuentran en este siglo VI en el Sur los territorios que dependían del Imperio Bizantino (antiguo Imperio Romano de Oriente)-desde el Norte de Cartago (territorio de la actual provincia de Alicante) hasta Gades (Cádiz) y tras la Cordillera Cantábrica: Los Astures y Cántabros, pueblos siempre de muy difícil conquista.
Contexto Histórico: En el siglo V la Península Ibérica fue invadida por los suevos, vándalos y alanos, venidos del norte de Europa, que terminaron con la dominación romana. Los suevos ocuparon Galicia, los vándalos Andalucía y los alanos Portugal y Cartago Nova.  El reino visigodo de Tolosa (situado al sur de la Galia) llegó a su fin en el 507 cuando los francos derrotaron a los visigodos en territorio francés (batalla de Vouillé). Como consecuencia los visigodos se asentaron en España y crearon el reino visigodo de Toledo, al que puso fin la invasión musulmana de  711.  En un principio los visigodos se mantuvieron por encima de la población hispano-romana, pero muy pronto llevaron a cabo la unificación de ambos pueblos: Unificación territorial: llevada a cabo por Leovigildo (Rey 573-586), tras derrotar a suevos y bizantinos. Unificación religiosa: propiciada por Recaredo (Rey586-601) en el III Concilio de Toledo (589), declarando el catolicismo religión oficial (los visigodos habían sido arrianos). Unificación legislativa : (654) llevada a cabo por Recesvinto (Rey visigodo hasta el año 672) al promulgar el Liber Iudiciorum (Fuero Juzgo), único código para ambos pueblos.  Nunca lograron establecer una monarquía estable, con un poder real fuerte y basada en el derecho de herencia. La inestabilidad política consecuente fue clave para entender el derrumbamiento del reino visigodo en el 711 tras la invasión musulmana.

PEDRO LÓPEZ ARNEDO (Profesor de Historia de España)












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